Hay noticias que invitan a hacer una pausa. A apartar el foco del día a día y mirar con perspectiva todo lo que ha ocurrido desde que esto empezó. Nuestro CEO y fundador, Santiago González Izard, acaba de ser distinguido con el Premio Cum Laude Empresas Amigas Alumni-USAL en la categoría de Sector Tecnológico.
El galardón lo entrega Alumni Universidad de Salamanca y reconoce a empresarios y directivos vinculados a la institución que han destacado por su capacidad de liderazgo, su compromiso con el entorno y su impacto real en sus sectores. La ceremonia tendrá lugar el 25 de febrero de 2026, a las 19:00 h, en CaixaForum Madrid (P.º del Prado, 36), en el acto oficial de entrega de los Premios Cum Laude Empresas Amigas Alumni Universidad de Salamanca.
Un reconocimiento que cuenta una historia de largo recorrido
Cuando Santiago fundó ARSOFT en 2013, la Realidad Aumentada y Virtual eran tecnologías que la mayoría de la gente asociaba a la ciencia ficción o a proyectos de laboratorio sin aplicación práctica inmediata. Apostar por ellas como núcleo de un modelo de negocio requería una cierta disposición a nadar a contracorriente, o al menos a hacerlo antes de que la corriente existiera.
Más de una década después, ARSOFT ha desarrollado más de 500 proyectos para sectores tan distintos y exigentes como la industria, la defensa o la medicina. Las tecnologías inmersivas que entonces eran una apuesta arriesgada son hoy parte esencial de cómo muchas organizaciones forman a sus equipos, diseñan sus procesos y comunican su propuesta de valor.
El Premio Cum Laude Empresas Amigas Alumni-USAL en la categoría de Sector Tecnológico llega, en ese sentido, en un momento especialmente significativo: cuando ya es posible mirar atrás y ver con claridad el camino recorrido.
Lo que realmente significa el Premio Cum Laude Empresas Amigas Alumni-USAL para ARSOFT
«Este premio no es solo un reconocimiento personal, sino al trabajo de todo un equipo que ha creído en la innovación como motor de transformación», ha señalado Santiago González. «Emprender en tecnología implica mirar siempre unos años por delante. Nuestra responsabilidad es seguir generando impacto desde Salamanca hacia el mundo.»
En esa frase hay algo que define muy bien cómo entendemos nuestra forma de trabajar: la combinación entre una mirada global y un arraigo local que nunca hemos querido abandonar. Nuestra apuesta por el talento formado en la Universidad de Salamanca, nuestra colaboración con instituciones del entorno y nuestra voluntad de contribuir al ecosistema innovador de la región no son decisiones estratégicas. Son parte de quiénes somos y de dónde venimos.
Innovación permanente: el verdadero desafío después del premio
Recibir el Premio Cum Laude Empresas Amigas Alumni-USAL en la categoría de Sector Tecnológico es una satisfacción genuina. Pero también es una forma de pregunta. ¿Qué viene después de un reconocimiento así? ¿Cómo se mantiene el impulso cuando el entorno cambia a una velocidad que no perdona la complacencia?
El sector tecnológico en el que operamos vive una etapa de transformación acelerada. La Inteligencia Artificial, la digitalización industrial avanzada y las tecnologías inmersivas están redefiniendo no solo lo que es posible hacer, sino lo que las organizaciones esperan de sus proveedores y socios. En ese contexto, quedarse quieto no es una opción neutral: es quedarse atrás.
En ARSOFT entendemos la innovación como un proceso continuo, no como un proyecto que se cierra al entregar el producto. Requiere inversión constante en I+D, apertura real a nuevos mercados y, sobre todo, una cultura interna que no se conforme con las respuestas que ya funcionaron. La curiosidad no puede ser un valor decorativo en una empresa tecnológica; tiene que ser el motor que mueve las decisiones cotidianas.
Por eso, este reconocimiento nos llena de energía para seguir avanzando con la misma actitud con la que empezamos: sabiendo que el hito más relevante no es el que ya hemos alcanzado, sino el que todavía no sabemos que vamos a alcanzar.
Celebramos el galardón con orgullo y lo recibimos como lo que es: un punto de partida. Porque en tecnología, el futuro no espera.